30 mar. 2011

Con la sangre caliente, pero la cabeza fría.

Uno vive en un país tan democrático. Vaya donde vaya puede hablar y decir cuanto guste. Nunca faltando al ciudadano respeto, uno es libre de expresarse como quiera. Claro que sobran ejemplos que podrían contradecir esta “obvia” afirmación. Pero bien podría pasar desapercibidos bajo la alfombra de la opinión publica.

Pero este manto democrático que nos envuelve hasta el desierto patagónico, y aun mas lejos, se desvanece cuando cruzamos los portones de las fabricas. Cruzar esta puerta pareciera ser pasar de un gobierno a otro. Así como los empresarios se sienten socios en la potestad de la patria, se sienten deidades en su propio terruño. Los derechos bien pueden esperar afuera mientras usted es gobernado por una cadena invisible llamada libertad de explotación.

En suelo fabril hay palabras que es bueno no decir. Ideas difíciles de compartir. Conversaciones que es mejor no tener. Amistades que es mejor no admitir. Otro mundo – les decía – difícil de entender, salvo, claro esta, que a uno le hayan repetido de pequeño una y otra vez hasta lograr que semejante sinrazón parezca tan lógico como la gravedad.
Sin embargo hay gente que aun no vivió lo suficiente para entender esta verdad elemental. Piensan que siguen estando en suelo libre y actúan como si así fuese. Buenos amigos – aclaro – que bien podrían haber hecho voto de silencio en el 76, pero en la actualidad creen que la libertad de expresión los acompaña hasta sus puestos de trabajo.

Es duro la pared con que se chocan a veces estos amigos. Algunos retroceden como un boxeador golpeado por sorpresa en una pelea que daban por ganada. Otros insisten en volar como una mosca que rebota contra el vidrio.
Sea cual sea el camino se aprende que el silencio – aunque insalubre – es por momentos necesario.
Un amotinado consecuente olvido este consejo un instante y para su mala suerte fue descubierto. Vamos pensando que podríamos hacer para defenderlo. Quizás la misma confianza democrática que confundió a este Quijote pueda producir espanto en quienes deben defenderlo y esto ayude a traerlo de vuelta con nosotros.

Llama la atención que el telegrama que le llega, donde se le avisa de su despido sin causa. Así la empresa prefiere largar unos mangos mas con tal de esconder la obviedad de que existe la persecución política. Poner en la mira un activista, dejarlo fuera, etc. son simples decisiones políticas de una compañía. Es política, y tan simple como encubrir la verdad ,para que su propia acción no contradiga a las de su régimen.
Por suerte hay amigos que saben sobre que libertad gozar en cada momento. Saben que mas valioso que plantarse es ganar. Practican el equilibrio entre las posibilidades y los peligros. Solo se dejarían devorar para reventarle las tripas al sistema. Algún que otro error se comete y hay que estar atentos, pero nos alivia saber que nunca se libran de nosotros por mas que se sacudan y sacudan. Y ante tal sacudida, vamos aprendiendo y mejorando. Así y todo, los necios (y usted decide quienes son) seguirán intentando.

Rampante

17 mar. 2011

Con orgullo y con dolor

Por la muerte de nuestro compañero "Polo" Denaday, militante del PTS y miembro del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos. Se puede ver todo el homenaje, que en el Sindicato Ceramista de Neuquén se realizó, en TVPTS.TV. Bien refleja, quien era Polo.
Nos tomamos el atrevimiento, de publicar, un poema homenaje de nuestra autoría.


Resurge.

Aparece de nuevo, y ante todos.

De la mano de lo que dicen los obreros.

De lo cuentan sus compañeros.

De lo que escriben sus camaradas.


Renace nuevamente, y ante todos.

Pero esta vez; como el viento.

Como ese viento patagónico,

que sopla fuerte y para siempre.


Como ese, ese de ahí; que se agita ahora.

Y que levanta el polvo marrón,

de la cerámica antes que se cueza.

Y que todo lo mancha y cambia para siempre.


Renace hoy, como la lucha.

Que aún luego de la más oscura de las derrotas,

Vuelve al ataque impiadosa, exigiendo la venganza y la justicia.


Renace, porque lo quieren todos.

Y porque solo los pueblos pueden lograr,

vencer a la muerte.


Qué sería de la historia,

sin los hombre y mujeres que la hacen.

Ellos son los que la pueblan y le dan sentido,

aún luego de estar muertos.


Y en nosotros hoy,

esa larga cadena de eslabones humanos,

se remonta hasta aquél primer esclavo,

que arremetió feroz contra su dueño.


Y nos llena de pasado; derrotado y victorioso.

Poblado por titanes y pueblos heroicos,

Que hoy reciben a un compañero más.


Y aunque la tristeza parece infinita,

Los viejos obreros ya rumorean,

que a lo mejor,

ahora él,

es rebelión,

y está volviendo.


F.N.

16 mar. 2011

Bienvenidos

Sean bienvenidos todos. Usted ahí del otro lado especialmente, y todos aquellos que hoy se adentran a este sitio, luego de haber navegado por este mar infinito de blogs, que de alguna manera, refleja lo que se cuece en la realidad. Los blogeros K, desplazaron un poco a esos sitios amorfos y banales, y trajeron algo de debate político y de ideas a ese antiguo desierto que eran los blogs iniciales de nuestro país. La gran mayoría de estos estaban centrados en estadísticas y cábalas de fútbol, en modelos y famosas de la tele en culo, y en miles y miles de clubs de fans de diversos cantautores modernos o de la fugaz estrella hoy extinta Cumbio. Los blogeros K, acompasaron esta tendencia, e iniciaron una ofensiva política por estos pagos.
Lástima, que su iniciativa encontró sus límites en el contenido de su política. Pero trajeron la discusión política al menos, dirá un jóven K, que hace meses empezaba su cursada en el CBC de ciencias políticas de la UBA, y hoy dirige la comisión nacional de energía atómica. Esta vez tendrá razón, pero lástima que la "politización" de la que se jactan, trae bajo el brazo el "modelo" a defender.
En las próximas notas, nos explayarnos en este tema. No lo haremos en esta bienvenida (queremos una chance con los ilusionados con los K, no da cortarlos en seco y sin argumentos), y menos en este clima de fiesta del carnaval que se va, que alegró tanto al pueblo, que hasta sacó de sus casillas a Tognetti en Duro de Domar. Protestaba el panel mercenario del 9, porque los medios opositores presentaban el tsunami de Japón como una catástrofe (?!), cuando no había que aguar el festejo y la necesaria alegría carnavalezca K. Si bien desde el blog, tenemos mas que diferencias con la prensa opositora, era gracioso ver las volteretas oficialistas mediáticas, que insistían en que veamos el "vaso medio lleno". Tsunami en Japon, pero en Argentina se inauguraron ayer 109 patrulleros nuevos con Cris, sin mencionar lo del pasaporte en cada barrio. Festejemos.
Pero volvamos a la bienvenida. Con un poco de humor e intentos de sesudas reflexiones, iremos desarrollando en este blog que hoy ve la luz, diferentes miradas sobre diferentes cosas. Convencidos, de que hay que ponerle un coto a tanto verso. Y como sabemos que en la Argentina de K, al que se organiza y lucha lo persiguen (sobran ejemplos, de dirigentes del movimiento obrero o del movimiento estudiantil procesados por luchar), buscaremos en los vericuetos de la internet, un espacio para contraatacar con ideas, humoradas y desafíos a los popes K y sus blog, a la generación juvenil simpson y a la podrida clase media canibal.
Bienvenidos pues, a todos, pero en especial a aquellos que ni el gobierno ni la oposición los representa. Estamos convencido, de que las masas revolucionarias nunca perdonan la cobardía ni la traición, trataremos entonces de obrar acorde. Hay que ir preparando el futuro. En la calle, en las fábicas, las universidades, y por qué no, acá.
F.N.
PD: Cabe aclarar, los laberínticos caminos que recorreremos, que nos llevarán a hacer notas variopintas, como la primera que verán mas abajo, bajo el título de "supersticiones". "Rampante", uno de los escritores del staff, evidentemente no se encargará de lo mas político político; pero es altamente recomendado.

12 mar. 2011

Supersticiones

La gente es supersticiosa. Mas allá de los fanáticos religiosos o los creyentes que no practican, las supersticiones están presentes en la vida cotidiana. ¿ Por qué si hace rato que descubrimos que el mundo es redondo hay gente que le pide al gaucho Gil que le cure una infección urinaria? Bueno, una explicación digna para tal interrogante se la dejo a los que saben y tienen abundancia de tiempo. De mi parte me limito, con mas creatividad que certeza, a darle algunas vueltas al asunto.
La gente es supersticiosa – insisto – y son pocos los que pueden jactarse de que no creen absolutamente en nada. Yo soy ateo de los mas reos, no creo en nada de nada de la supercheria, si escuchara un ruido en el patio tantearía un .38 antes que un crucifijo. No se nada de ciencias, no conozco a un basilococo, nunca vi con un telescopio los planetas que se nombran y ni siquiera puedo figurarme como son en verdad los gérmenes sin imaginarlos como los bichos parlanchines de la publicidad del detergente. Pero siento apego por la ciencia, y por mas que sus experiencias me sean ajenas, considero que ella puede abrirse paso al conocimiento.
Pero dejando atrás estas posturas contrarias, la realidad es que poca gente puede jactarse der ser 100 % ateos. Claro que es bastante fácil no ser católico. La iglesia es medieval de punta a punta. Recién escuchaba la queja del cura que echaron por apoyar el matrimonio igualitario. Entiendo su indignación pero no su sorpresa. ¡Hermano , es la IGLESIA¡¿Padre ,que otro desenlace se hubiera podido imaginar?
Por eso, es fácil no ser católico. Pero de ahí a no ser creyente, hay un largo trecho. Esta la gente que le cae bien Jesús, la Virgen y demás fabulaciones, pero que considera que el clero no es consecuente con tal doctrina o simplemente son ladrones con hábitos abusivos y diabólicos. Esta gente, a mitad de camino entre la practica organizada y la adhesión ideológica laxa, esta a merced de los misioneros modernos: los evangelistas.

Los evangelistas son el partido que mas se ha construido este ultimo tiempo. Vieron no solo la oportunidad en el enorme rebaño que ya no arreaban los católicos sino también la incapacidad de estos últimos de volverlos a su corral. Así, los abnegados militantes fueron a la cacería de adherentes. Dejaron atrás el pesado equipaje tradicionalista para tomar las formas más modernas y juveniles. Se lanzaron a lo largo y ancho del conurbano, haciendo de cada local abandonado un nuevo templo. Así en las impenetrables localidades de la suburbanidad, las unidades básicas del PJ conviven con el nuevo tipo de iglesia.
En mi trabajo tengo trato con varios evangelistas. Son muchos y están encantados de dar a conocer sus virtudes. Una vez por semana los veo en rondas antes de ir al comedor, de la mano y hablando en voz alta. Una vez sentí la fuerza de su ofensiva bien de cerca: de tanto hablar con uno empezó a hacerme propaganda de Jesús y sus amigos. Muy caballerosamente le explique porque era completamente descreído y que perdía su tiempo. Si a él le sobraba cosa suya, por mi parte había tenido que correr tras la maquina para ganar tan solo 8,3 minutos de descanso.
Muy amablemente le explique mis motivos y que si quería hablar bien podríamos conversar de otras cosas. Pero el quía no depuso sus armas sino que repensó su discurso y se lanzó a la contraofensiva. Un necio repite lo mismo de mil formas cuando no grita. Un fanático se hubiese apegado a sus dogmas. Un fanático iracundo me hubiese maldecido. Pero este pibe era un cuadro: caracterizo, hizo su balance, pensó su nueva política. Un cuadro con todas las letras, ahora me discutía contra el marxismo y citaba La Ideología Alemana.
Terrible. Suerte que la línea de producción empezó a crujir para retirarme, esperando que este Flanders no sea Von Wernich y que nuestra conversación no llegue a los oídos de la gente del gremio. Todos ellos nostálgicos de la Triple A. Aunque hoy se hayan pintado de color Campora, están listos para volver a la “lucha anti subversiva” ni bien aparece el fantasma mas temido: el “zurdo”.
Pero volvamos a las supersticiones y lo pagano, que se hizo un lugarcito a los codazos en nuestros barrios. Cuando vivía en la localidad de Ferrini caminaba a la ruta todas las mañanas a esperar el colectivo. Algún vecino misterioso tenia el habito de dejar ofrendas de estilo unbandista. Granos de maíz, fotos, velas, plumas, cosas de dudoso origen y bastantes monedas. Que hallazgo. Plena crisis nacional por el problema de las monedas. Yo no soy tan aplicado como para sistematizar mis visitas al banco. Demasiado orgullo para comprar turrones que no como con tal de tener cambio. Y algo vergonzoso para interpelar a cada compañero mangueándole cambio. Siempre era motivo de dicha recibir mi metálica ofrenda matutina.
Sentía como el azar (única deidad que me dió plata en el black jack) me retribuía mis años de vocero de los ateístas reos. Pero no podía evitar preguntarme como nadie se tomaba la misma travesura. Era simple, hay gente que “respeta”. Si bien no es creyente tiene temor al maleficio. Gente de este tipo puede concurrir eventualmente a una curandera, confiar en los inciensos o decir sabiamente que el herpes se origina cuando se inhala piel de víbora.
Increíble pero cierto. El hombre de las cavernas no queda tal lejos como pensábamos. Uno se siente cavernario a veces. Más se nota si nos vamos fuera de la civilización. Por eso muchas películas de terror referidas a espectros y sortilegios se sitúan muy lejos de las luces y el asfalto de la urbanidad. No es lo mismo el trueno sobre un pararrayos en la nueve de julio que la enorme explosión luminosa en la lejanía rural. En la ciudad tenemos los árboles cercados por cemento y el césped sometido a ras del piso. Los árboles en la lejanidad campera, en la noche donde existe la luna pero también la luz de la luna, son terroríficos. Nos recuerdan nuestra fragilidad fuera de la civilización. El hombre lejos de su caverna cuadrada, a merced de fuerzas que le resultan incomprensibles.
Jack London describió con mucha genialidad la fragilidad del hombre en las frías estepas canadienses. Nos compenetro con la muerte por hipotermia. Con la desesperación de escuchar aullidos sin balas en la corredera. El norteamericano también hablo del venidero triunfo de la clase trabajadora sobre el capitalismo. Lastima que un año antes del Octubre bolchevique se haya suicidado invadido vaya a saber por que fantasma. Por mi parte, no tengo ningún interés en descreer del futuro así que intento combatir cuanto “fantasma” escucho. Porque respeto que cada uno crea lo que quiera pero no quiero que los sentenciados, de antemano afilen su propia guillotina.

Rampante